En
la mayoría de nuestros casos las mismas circunstancias que nos obligaron
a la emigración, hacia España, es la misma que nos hace regresar al punto
de partida, de regreso a dominicana, el factor económico.
Por
tanto debemos recordarles a nuestras autoridades, tanto a las de allá
como a las de aquí, que según las estadísticas de 2, 477,294 hogares
Dominicanos 941,372 son perceptores de remesas, usando el 60 % de estos
ingresos para gastos de consumo, especialmente en la canasta familiar.
Aportando así, incluyendo turismo, al País de un 10 % a 15 % del producto
Interno Bruto Dominicano (P.I.B).
Desgraciadamente
la crisis que arropa a España se ha cebado con los más necesitados, y
dentro de esas necesidades que sufren los colectivos de emigrantes en
España el nuestro no fue la excepción, por tanto, nuestra tasa de
desempleo ronda entre el 70 y un 75 % en esta parte de Europa.
Viendo
por lo que estamos pasando y lo que nos está reparando el destino
tendremos que abordar esta situación desde dos puntos de vista; el
primero es iniciar una serie de lamentaciones, como hasta ahora lo hemos
venido haciendo, por lo que pudimos hacer y no hicimos, tal y como lo
está haciendo el gobierno Español y la mayoría de sus instituciones; y el
segundo es organizarnos y ponernos a analizar la situación e intentar
agilizar un plan de recate económico para nuestra comunidad, y así poder
ayudar a las personas más necesitadas de nuestra comunidad Dominicana en
España y Europa.
Al
referirme al primer punto sobre lo que podemos hacer, obligatoriamente
tengo que referirme al gobierno Dominicano, porque a pesar de no estar
dentro de la Isla, seguimos siendo Dominicanos. Amén de que en los
tiempos de bonanza se nos trataba como auténticos ciudadanos de primera
clase aunque ahora sea lo contrario.
Ya
muchos de nuestros ciudadanos están re inmigrando a otros países de
Europa, hacia Inglaterra, Alemania, Holanda, Estados Unidos, etc., la
mayoría con una mano delante y otra detrás. Hay quienes ni siquiera el
pasaje tienen para retornar a nuestro País. ¿Pero, y lo que no pueden
hacer ni una cosa, ni la otra, debido al arraigo familiar en España que
será de ellos?
Es
sabido que el gobierno Dominicano, con el excelentísimo presidente Danilo
Medina Sánchez a la cabeza, está facilitando el retorno gratuito a
nuestro país, a través de nuestras autoridades en España, como forma de
paliar la situación, lo que habría que señalizar como un gesto noble de
un presidente comprometido con los ciudadanos de su nación ¿Pero, eso era
lo único que esperaba nuestra comunidad del gobierno del presidente
Danilo? ¡Creo que no!
La
verdad sea dicha, posiblemente las comunidades Dominicanas en el exterior
no esperábamos mucho para sí misma. Porque su situación siempre era mejor
que los que se encontraban en el interior de la Isla, pero ahora nuestra
comunidad necesita del gobierno Dominicano a través de sus instituciones;
embajadas, consulados y nuestros diputados de ultramar. Ya que estos solo
se dedican a alabar la gestión interior del presidente.
Lamentablemente
el gobierno del presidente Danilo Medina Sánchez no acaba de llegar a las
comunidades de Dominicanos que residimos en el exterior, o por lo menos,
a los que vivimos en Europa.
Esto
no significa que no reconozca el inquebrantable deseo del
presidente de querer ayudar a todos sus conciudadanos en cualquier parte
del mundo. Ya que de no reconocer esta virtud Dios tendría que librarme
de tan grande injuria, pero la realidad no es más que la que le comento.
No
es que el gobierno vaya a solucionar la problemática, pero que su
política exterior dependa de las buenas intensiones y/o voluntad de los
representantes de nuestras autoridades, deja mucho que desear, y a la
experiencia me remito.
Entonces
porque tratarnos con indiferencia o como si nuestro colectivo de
Dominicanos en España o en cualquier parte del mundo ya tienen todos los
problemas solucionados y no necesitamos de nuestras propias autoridades.
¿Si
esto sigue como va terminaremos convirtiéndonos en una masa de infelices
si es que ya no lo somos? Entonces tendremos que asimilar el concepto del
dicho que reza ¡Hemos sembrado parte del trigo pero no comeremos pan
blanco! ¡Hemos cultivado la vid pero no beberemos vino! ¡Hemos criado el
ganado pero no comeremos carne!
Autor: Dr. Misael Pérez Montero
El
Autor es Periodista, Politólogo, Dirigente Barrial, y Presidente del
P.L.D en Vitoria-Gasteiz, Álava, País Vasco-España.
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